Análisis de PCR y Peritonitis Infecciosa Felina

El test PCR es un método de análisis que estudia el material genético (ADN) para descubrir, entre otras cosas, si ha sido atacado por algún virus. Si se realiza el test para buscar un coronavirus, por ejemplo, usando el método PCR se rastrea el material genético del coronavirus. El test puede emplearse para encontrar cualquier tipo de material genético, incluyendo la identificación del tipo de sangre en un asesinato, por ejemplo. Es un "método", un "camino" para buscar material genético, no un test específico. El PCR se utiliza de muchas formas; entre otras, desde 1998 ha sido de gran utilidad para encontrar material genético del PIF (virus mutante de un coronavirus).

 

El coronavirus puede mutar en el gato (bajo una situación de estrés) en PIF (Peritonitis Infecciosa Felina). Puede detectarse mediante el test 1994 PCR o a partir del método 1998 ELISA. ELISA es un método diferente y trabaja según un principio completamente distinto del test PCR. La diferencia más importante entre ambos métodos es:

 

·        El PCR es más caro, pero puede determinar tanto si el virus existe como si el sistema inmunológico está totalmente anulado y es incapaz de producir anticuerpos. No suele emplearse como un test de rastreo, sino para confirmar otro test o en los análisis de la autopsia de un gato afectado de PIF. Por otra parte, todo gato que haya sido vacunado de PIF es muy probable que muestre un resultado positivo al aplicarse el PCR.

·        ELISA no puede determinar el material genético. En cambio, puede mostrar si el sistema inmunológico del individuo ha detectado un elemento extraño ante el cual ha generado anticuerpos, como ocurre en el caso de un virus invasor. De modo que ELISA busca los anticuerpos, no el material genético. Conviene utilizarlo como test de rastreo, ya que puede detectar si el  individuo se ha encontrado expuesto a algún virus antes de que se manifieste ningún síntoma externo de enfermedad, y es algo más barato que el PCR. El individuo generará gran número de anticuerpos incluso si existe apenas una pequeña cantidad de invasores. Sin embargo, este test no resulta útil en un estado de enfermedad muy avanzada, cuando el sistema inmunológico probablemente ya ha sido destruido por la enfermedad, ni como confirmación en una autopsia, porque los daños irreversibles del sistema inmunológico conllevan la ausencia total de anticuerpos, de modo que el ELISA no podrá encontrar ningún anticuerpo  (en esta situación, por el contrario, el test PCR puede localizar muchos invasores).

Hay un test muy particular, el FIP-7B-ELISA, que resulta el método más concluyente para detectar el PIF pues descubre los anticuerpos.

 

Como puede confirmarse en la siguiente dirección (http://www.newmanveterinary.com/fip.html), el test de PCR es el menos indicado para aclarar un diagnóstico de PIF, ya que:

1.      Mostrará también los anticuerpos frente a cualquier otro coronavirus felino (no sólo el del PIF), de modo que cualquier gato expuesto a un coronavirus, sea cual sea la naturaleza de éste, dará claramente positivo a PIF.

2.      Los gatos vacunados de PIF darán igualmente un resultado positivo.

 

 

 

Quizá convenga aclarar ciertos conceptos:

 

 

 

MATERIAL GENÉTICO

 

1.      ADN: Ácido Desoxirribonucléico, también llamado "material genético".

2.      ARN: Ácido Ribonucléico, otro tipo de material genético.

 

Algunos virus poseen una cadena de ARN, y otros de ADN.

Dos ARN enlazados en forma de hélice forman una cadena de ADN.

 

 

VIRUS

 

Todo virus ha de duplicarse sobre sí mismo duplicando su ARN. La mayoría de los virus asaltan una célula y producen un gran número de nuevos virus, sirviéndose de esa "fábrica" de reacciones químicas inherente a cada célula (de modo que ellos no tienen que hacer el trabajo: la misma célula se encarga de multiplicar el número de virus asaltantes). Cuando los virus destruyen una célula infectada, cada nuevo virus se encarga de repetir el proceso de destrucción en otra nueva célula…Excepto en un caso muy específico: el virus del PIF.

 

PERITONITIS INFECCIOSA FELINA Y CORONAVIRUS

 

El PIF es diferente. El PIF felino no destruye las células como la mayoría de los virus. Por el contrario, obliga al sistema inmunológico a producir anticuerpos que atacan cualquier célula en la que haya penetrado el virus. De este modo, es el propio sistema inmunológico del gato quien acaba con la vida del animal en una infección de PIF.

Por esta razón, una vacuna contra el PIF puede predisponer al gato a padecerlo, puesto que "enseña" al sistema inmunológico a combatir al enemigo de forma mortal. Si vacunas a tu gato de PIF, estás enseñando a su sistema inmunológico a fabricar anticuerpos "asesinos" que acabarán matándole. Los test realizados demuestran que la incidencia de PIF es más alta en los gatos que han sido vacunados previamente contra esta enfermedad. Así se comprueba en el siguiente texto:

"La protección proporcionada por la vacuna del PIF, según el laboratorio que la fabrica, es del 50-70%, pero hay estudios independientes que cuestionan si la vacuna es beneficiosa para el gato. El más antiguo (de 1992), realizado por la Universidad de Cornell, muestra que los anticuerpos que la vacuna contiene actúan sobre muchos gatos haciéndoles que desarrollen la enfermedad. Existen algunos trabajos que hablan de gatos que han muerto después de haber sifo vacunados unas semanas antes […] Véase http://www.newmanveterinary.com/fip.html

 

"Tres albergues diferentes (en Arizona, Wisconsin y Nueva York) en febrero de 1997 decidieron dejar de vacunar con tra el PIF a los gatos recogidos, porque habían empezado a tener problemas desde que comenzaron el programa de vacunación. Y desde que adoptaron esta medida, los casos de PIF fueron descendiendo hasta desaparecer por completo. Los directores de los distintos refugios concedieron una conferencia y llegaron a las mismas conclusiones, una vez reunidos."  Véase: Promed-ahead@usa.healthnet

con fecha 6 febrero 1997.

 

El PIF también es extraño porque, en realidad, no se contagia a otros gatos. NO ES CONTAGIOSO. El coronavirus es contagioso, se comporta como un virus normal y causa diarrea si ataca fuertemente. Pero el PIF no es contagioso, ha de mutar en el interior de un gato que tiene PIF. Por consiguiente, en un gato que contrae PIF pueden existir muchos o pocos corona virus, pero sólo una gran cantidad de estrés puede causar que el coronavirus haya mutado en PIF y se declare una Peritonitis Infecciosa Felina. Si bien el virus está en la saliva del animal, no hay peligro de contagio directo, o, mejor dicho, el mero hecho del "contagio" no determina el desarrollo de la enfermedad, pues ese virus ha de mutar posteriormente en el interior del animal, y sólo lo hará en el caso de que exista cierta predisposición. No es necesario por tanto aislar a un gato con PIF, ya que no puede contagiárselo a otro gato cuyo sistema inmunológico imposibilite la mutación.

 

Cada gato aquejado de PIF, o con un principio de PIF, lo ha contraído por efecto de una situación de estrés que ha causado la mutación del coronavirus a un virus de PIF en el interior mismo del animal. Así es como un gato contrae el PIF, que resulta ser, por tanto, una enfermedad derivada del estrés, no contagiosa, una mutación del coronavirus DENTRO del gato a una forma virulenta de virus del PIF. Ahora bien, por lo general nos referimos a una situación de continuo estrés en el gato, no a un episodio concreto y determinado.

 

LAS DIEZ PREGUNTAS QUE SIEMPRE QUISO HACER SOBRE EL PIF… Y SUS POSIBLES RESPUESTAS

 

1.- ¿Es necesario aislar a un gato enfermo de PIF?

 

            NO. Como muestran los más recientes artículos sobre el tema, por ejemplo:

http://www.cfainc.org/health/FIP.html

la transmisión del PIF por contagio directo, de gato a gato, es muy rara. Como hemos explicado anteriormente, es un coronavirus que ha mutado en el interior del gato. Si aislamos al animal, lo único que conseguiremos es aumentar su estrés, que ha sido la causa de la enfermedad. Y se trata de conseguir reducir al mínimo cualquier situación estresante para el gato.

2.- ¿Puede ser un síntoma la descarga ocular?

            Sí, pudiera serlo, pero ¡también de cualquier otra enfermedad felina! Como un catarro, clamidias, herpes o calicivirus. Se trata de evaluar las condiciones generales del gato, y las infecciones oculares no son nunca un síntoma concluyente para diagnosticar PIF.

3.- ¿Es fiable el test PCR en un diagnóstico de PIF?

            Sólo en las autopsias, pero nunca debe utilizarse como test de rastreo. Lo más adecuado es emplear un FIP-7B-ELISA. Véase:

http://members.home.net/trottero/FIPV.html

En todo caso, no basta con que un test indique la existencia del virus: hay que tener en cuenta una serie de signos clínicos y realizar algunos análisis de sangre.

4.- ¿Cuáles son los síntomas más evidentes del PIF?

            Disnea, letargia, retención de líquido en pleura, peritoneo… Fiebre y pérdida de peso.

5.- ¿Qué otras pruebas (aparte de un ELISA) debo realizar a un gato que parece haber desarrollado PIF?

            Hemograma: análisis de SGPT, arginasa, SGOT, globulinas, proteínas totales y fibrinógenos; fórmula leucocitaria completa (aumentan los segmentados). Y un análisis de orina.

 

Irene de Villiers (2001)

Trad. Catherine Soriano